Daily Devotionals
KCM
¡Ame diezmar! Gloria Copeland 17 April Ninguna cosa que una persona dedique al Señor de todo lo que tiene, ya sea de sí misma o de sus bestias o de sus tierras, deberá ser vendido o redimido, todo lo consagrado será cosa santísima para el Señor… Y todo el diezmo de la tierra, ya sea de la semilla de la tierra o del fruto de los árboles, le pertenece a Dios; es cosa dedicada a Él.

“¡Qué molesto y qué fastidioso es esto!” (Malaquías 1:13; AMP). ¿Alguna vez ha pensado así cuando está escribiendo su cheque de diezmo? ¿Ha deseado esconder su bolsillo de Dios para no dar? Si su respuesta es sí, necesita cambiar de actitud; pues de esa forma no recibirá ninguna cosecha financiera, y detendrá su incremento. No admita esa clase de pensamientos que no honran a Dios en su corazón. Repréndalos, y confiese: ¡No! No adoptaré esa actitud. ¡Amo a Dios, y también diezmar! En realidad, deberíamos ser como niños cuando damos. ¿Se ha dado cuenta cuán emocionados se sienten cuando sus padres les dan dinero para ofrendar? Se desesperan por entregar esa ofrenda. Deberíamos actuar igual a ellos. Es necesario que durante la semana, anhelemos dar nuestros diezmos y ofrendas. Comprenda que el sólo hecho de diezmar le abre la puerta a la abundancia y a la bendición de Dios; en cambio, robarle el diezmo a Dios y usarlo para su propio beneficio, le abre la puerta a la escasez y a la destrucción financiera que el diablo trae. Jamás prosperará si no da su diezmo. Kenneth y yo lo sabemos por experiencia personal. Justo después de que nacimos de nuevo, y antes de recibir la revelación de la Palabra, tratábamos de diezmar sólo algunos meses. Y cuando decidíamos que necesitábamos ese dinero más que Dios, ya no lo entregábamos. Como resultado, seguíamos en una crisis económica y nos hundíamos en la deuda. Cuando comenzamos a aprender y a obedecer la Palabra, tomamos la decisión de calidad de diezmar en primer lugar; sin importar nada. Y de esa manera, se transformaron nuestras finanzas. Comenzamos a prosperar, y ¡lo hemos estado haciendo desde entonces! ¡Nuestro fruto financiero aumenta de manera continua! Si no está experimentando el incremento sobrenatural en su vida, el cual le pertenece como diezmador de acuerdo con la Biblia; entonces examine su actitud y su corazón. Cuando su corazón esté en lo correcto, no atravesará por ningún momento difícil, sino que ¡se sentirá emocionado por ello! Deseará saltar, gritar y alabar a Dios cada vez que piense en diezmar. No le dará de mala gana a Dios el diez por ciento que le pertenece, sino que le agradecerá porque permite que éste fluya a través de sus manos. Sencillamente ¡amará diezmar! Jueces 10-11; Romanos 6 Honro a Jehová con mis bienes y con las primicias de todos mis frutos. Mi granero se encuentra lleno con abundancia y mis lagares rebosan de mosto (Proverbios 3:9-10).

Scripture Reading: 2 Corintios 9:6-11