Daily Devotionals
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"Antes bien, dé gracias a Dios" Kenneth Copeland 07 February Si es posible, en cuanto dependa de vosoros, estad en paz con todos los hombres.

Cuando apenas me había convertido, me era casi imposible vivir en paz con la gente. La mayoría de las veces que abría mi boca decía algo desagradable. Constantemente hería a las personas allegadas a mí y, a decir verdad, les hablaba con más brusquedad que a los demás. Criticaba tanto a Gloria por la manera en que conducía que ella decidió no conducir cuando yo estaba con ella. Mis hijos empezaron a evitarme porque siempre estaba criticándolos. No quería ser tan insensible, pero no podía hacer otra cosa. Me dominaba el hábito de hablar groseramente y no sabía cómo despojarme de él.

Pero un día leí lo que dice Efesios 5:4: “… ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias”. Cuando leí eso, me di cuenta de que necesitaba reemplazar las palabras que solía decir con palabras de acción de gracias, y eso solucionaría mi problema. Después de todo, no podía hablar ásperamente y darle gracias a Dios a la misma vez, ni podía criticar a los que me rodeaban si tenía una actitud de agradecimiento.

Decidí de inmediato poner este principio en práctica. Un día, entré precipitadamente al dormitorio de mi hijo para regañarlo severamente por algo que había hecho, de pronto, reconocí mi manera vieja de reaccionar. Me detuve y pensé: “La Palabra dice que esta clase de comportamiento está fuera de lugar, así que voy a detenerme y dar gracias a Dios”. Después de pasar unos minutos alabando y agradeciendo al Señor, no me sentía tan enojado como antes.

Si usted tiene la costumbre de hablar con brusquedad, empiece a despojarse de ese mal hábito. Cuando alguien le contradiga en el trabajo, en el colegio o en cualquier otro lugar y se sienta tentado a responder con palabras fuertes, ¡deténgase! Tómese unos momentos para agradecer y alabar a Dios. Una vez que empiece a pensar en la bondad de Dios, verá que esas palabras ásperas por lo general perderán su importancia.

En vez de usar su lengua para destruir a la gente, disciplínela para decir alabanzas a Dios, entonces, se le hará más fácil vivir en paz con los demás.

Scripture Reading: Efesios 4:26-32; 5:1-4