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Atraviese la pared Gloria Copeland 25 June Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo [el Ungido], alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús [el Ungido], vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo [el Ungido].

¿Ha golpeado alguna vez una pared de ladrillo? No, no me refiero en lo físico, sino en lo emocional. Ese tipo de pared aparece cuando usted ha cumplido todos los requisitos para conseguir un empleo, el dinero para pagar una deuda, o aprender una nueva habilidad para obtener un mejor trabajo. Usted conoce ese sentimiento. Es frustrante, y éste por lo general conduce a un creyente débil a pedir a gritos ayuda a Dios. Bien, existe una forma segura de perforar un gran agujero en esa pared y ver como ésta empieza a desmoronarse hasta que esté ¡totalmente destruida! Yo le llamo a esto: “considerar la unción”. De acuerdo con las Escrituras, antes de que usted naciera de nuevo, vivió sin el Ungido (Jesús). Por consiguiente, si vivió sin Él, tampoco tenía la unción, ¿verdad? No obstante, ahora habita en la unción de Jesús, y ésta se encuentra disponible para usted en cada situación difícil o yugo de esclavitud que desee destruir (¡aniquilar por completo!). La unción del Señor es Dios en la carne haciendo esas cosas que sólo Él puede realizar. Por esa razón, puede obtener esperanza en las situaciones donde no la hay. No importa quién sea usted o de qué color sea su piel, tampoco si nunca logró pasar el sexto grado. Puede vencer esa circunstancia desesperante si toma en consideración la unción. El mundo siempre olvida considerar la unción. La gente expresa: “Edificaremos una pared gigantesca que nadie logrará atravesar. La construiremos para evitar que las personas reciban el evangelio, y así mantenerlas bajo nuestro dominio”. Sin embargo, ellos cometieron un grave error al no considerar la unción. Ésta destruirá esa pared. ¡Si no lo cree, pregúntele a los creyentes en Berlín! Así que cualquier pared que esté enfrentando hoy, empiece a tomar en cuenta la unción en su vida. Si alguien le argumenta: “Bien, hermano, usted no puede esperar obtener éxito, ni prosperidad ni sanidad”. Pregúntese: “¿Algún yugo está reprimiéndome?”. Talvez su yugo sea la falta de educación, la necesidad por un mejor trabajo o una enfermedad. Si un yugo está reprimiéndolo; entonces, ¡regocíjese porque la unción lo destruirá! 2 Crónicas 1-3; Tito 1-2 Tomar en cuenta la unción remueve cada carga y rompe todo yugo y pared que pueda tratar de reprimirme (Isaías 10:27).

Scripture Reading: Isaías 10:24-27