Daily Devotionals
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¡Ayude al Espíritu Santo! Gloria Copeland 19 April

Dios le ha provisto de armas extraordinarias para que viva en continuo éxito. Ésta es una poderosa declaración y una realidad. ¡Él le ha dado mucho! Le ha brindado todo lo que necesita para triunfar en esta vida. El Señor le ha otorgado Su Palabra, la sangre de Jesús y el poder del Espíritu Santo… sólo por nombrarle algunas. No obstante, para que éstas funcionen, usted debe cumplir con su parte. Algunas personas que no logran entenderlo, desperdician gran parte de su tiempo. Pues cuando se encuentran en una situación difícil, sólo se sientan a esperar que Dios los rescate. No llegará a ninguna parte si sólo se queda esperando que el Señor lo solucione todo. Un ministro declaró: «El Espíritu Santo es nuestro ayudador, y si usted no cumple la parte que le corresponde, ¡Él no lo ayudará!». Entonces no se quede sentado: ¡haga algo! Pelee la buena batalla de la fe. Deposite la Palabra de Dios en su corazón y en su boca, sea agresivo. Sé que es difícil confesar palabras de fe cuando está atravesando una situación muy complicada. Sin embargo, ¡usted es un creyente nacido de nuevo que puede vencer lo que parece imposible! Considero que fue una gran bendición que Kenneth y yo estuviéramos atravesando una crisis financiera cuando por primera vez escuchamos la palabra de fe. (Por supuesto que en ese entonces, no la veía como una bendición; no obstante, ¡ahora sí!). Nuestras finanzas estaban bajo cero, al punto que ¡lo único que poseíamos eran deudas! Nos sentíamos tan desesperados que nuestra única esperanza era creer en Dios. Asimismo, también fue el acto de fe más difícil que enfrentamos porque no sabíamos mucho de la Palabra en ese tiempo. Mas fuimos agresivos con nuestra fe y con la Palabra. En resumen, si usted anhela ejercer la autoridad de Dios y vivir en lo sobrenatural, no lo logrará si se queda sentado en su silla espiritual. Debe esforzarse, así como Jesús lo expresó: «La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él» (Lucas 16:16). ¡Esfuércese! Hoy en día, éste es un término importante; ya que no ha existido una generación que necesite esforzarse tanto para buscar a Dios como la nuestra. Apodérese de lo que Dios le ha dado, y deposite la Palabra en su corazón y en su boca. Cubra con la sangre de Jesús sus circunstancias y a los miembros de su familia. Sea agresivo. ¡Ayude al Espíritu Santo! Jueces 14-15; Romanos 8 Cuando cumplo mi parte al esforzarme y tomar las promesas de Dios para mi vida, el Espíritu Santo me ayuda (Juan 14:26).

Scripture Reading: 2 Reyes 7