Daily Devotionals
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Confíe en el gran médico Gloria Copeland 24 February Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; [las Palabras de Dios] guárdalas en medio de tu corazón... Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.

Existe una medicina tan poderosa y efectiva que puede sanar cualquier enfermedad y dolencia conocida por el ser humano. No produce efectos secundarios; es segura, incluso en grandes dosis. Y cuando se toma a diario, según las indicaciones, puede prevenir enfermedades y mantenerlo en completa salud. Se escucha demasiado bueno para ser cierto, ¿verdad? Sin embargo, puedo testificarle por la Palabra de Dios y por experiencia propia que sí existe tal tipo de medicina sobrenatural. Y lo más importante es que se encuentra a su disposición en cualquier momento del día. No es necesario llamar a su doctor para obtenerla. Ni siquiera tiene que dirigirse a una farmacia para conseguirla. Sólo debe buscar su Biblia, abrirla en Proverbios 4:20-24, y seguir las instrucciones que allí encontrará. Así de sencillo. Esos cuatro versículos contienen la receta sobrenatu¬ral para la salud divina. Es una prescripción poderosa, la cual le dará resultados a cualquie¬ra que la ponga en práctica. Si ha sido liberado de la enfermedad por medio de la imposi¬ción de manos, seguir esta receta le ayudará a mantener su milagro. Si ha creído por sanidad, pero está experimentando síntomas persisten¬tes, ésta le ayudará a permanecer fuerte hasta ser completamente libre de ellos. Y si goza de buena salud ahora, le ayudará a continuar en esa condición —no sólo por un día o una semana, sino por ¡el resto de su vida!—. Estos cinco versículos le enseñan a mantener su atención en la Palabra de Dios ?no en los persistentes síntomas?. Actúe como Abraham que no consideró su cuerpo, el cual estaba ya como muerto (Romanos 4:19). En vez de enfocarse en sus circunstancias, se concentró en lo que Dios le había prometido. Desarrolle una imagen interna de usted mismo con su sanidad completamente manifestada. Véase bien. Véase sano. Véase saludable en cualquier área de su vida. Lo que mantiene frente a sus ojos y en sus oídos determina qué cree en su corazón y cómo actuará; convierta la Palabra en su prioridad principal. Siga tomando la medicina de Dios como se le ha prescrito y confíe en que el gran Médico realizará Su maravillosa obra de sanidad en usted. Levítico 27; Números 1; Lucas 19 Estoy atento a la Palabra de Dios, e inclino mi oído a lo que Él me indica. No aparto Su Palabra de mis ojos; es más, la mantengo en mi corazón. Guardo mi corazón diligentemente porque de él mana la vida (Proverbios 4:20-21,23).

Scripture Reading: Deuteronomio 7:8-15