Daily Devotionals
KCM
Destinado para la grandeza Kenneth Copeland 30 April Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena.

¡Usted está destinado para la grandeza! El plan y el deseo de Dios es que usted se llene tanto de Su unción que ésta fluya hacia otros ¡transformando sus vidas para siempre! “Bien, hermano Copeland, usted sabe que no todos están destinados para la grandeza en el reino de Dios. Como en la Biblia se indica, algunos son vasijas de oro y plata… otros de madera y de barro. Supongo que soy una de esas pequeñas vasijas de barro”. Si usted es ese tipo de vasija ¡es por propia su voluntad! El Señor no es quien decide si somos vasos de honra o deshonra; somos nosotros quienes lo decidimos. Si desea ser una vasija de honra en la casa de Dios, puede llegar a serlo. De acuerdo con 2 Timoteo 2:19-21, simplemente debe limpiarse usted mismo de la iniquidad y de la deshonra. Observe que dije limpiarse usted mismo. Dios no lo hará por usted. Él ya lo limpió del pecado al momento en que usted nació de nuevo; sin embargo, es su responsabilidad mantenerse puro. Depende de usted confesar sus pecados y vivir en santidad todos los días. El Señor le dará el poder; no obstante, usted es el único que debe activar ese poder. En las Escrituras no se enseña que Jesús será quien lo saque de la iniquidad, sino que usted necesita apartarse de ella. Debe limpiarse por sí mismo del pecado, y también es necesario que se aparte por voluntad propia de las falsas tácticas de fe, y de otras prácticas sutiles y deshonrosas que muchos creyentes practican. Nunca actúe como el que va y dobla sus rodillas justo a la par del hermano más rico de la iglesia, y comienza a orar con un lenguaje más refinado: “¡Oh Dios! Tú bien sabes que hemos sufrido tanto en nuestro hogar porque no contamos con una lavadora; y que mis bebés han tenido que usar pañales sucios porque no tengo ninguna otra forma de lavarlos. ¡Oh Dios! Tú conoces que te he entregado todo lo que poseo…”. Como resultado, el hermano cede ante esa presión; y le regala una lavadora. Después éste declara que la obtuvo por fe. ¡Eso no es fe! Sino una estafa religiosa, y ésa es la peor clase de estafa que existe. Es necesario que nos alejemos de esa clase de actos deshonrosos. Es importante que seamos personas de honor que prefieren lavar su ropa a mano, antes que actuar de esa manera. Debemos apartarnos e ir a un lugar donde nadie pueda escucharnos, y orarle a nuestro Padre celestial en secreto ¡creyendo que Él nos recompensará en público! Entonces podremos cumplir todos Sus planes de grandeza… planes diseñados con el propósito de que fluyamos en la vida de otras personas ¡con la plenitud de Su unción! 1 Samuel 12-14; 1 Corintios 4-5 Soy una vasija de honra, santificada y útil al Señor (2 Timoteo 2:21).

Scripture Reading: Mateo 6:5-8