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Dios lo dirigirá hacia la santidad Gloria Copeland 16 June Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.

Si deseamos disfrutar de la gracia y del poder de Dios en un aspecto de nuestra vida, entonces también debemos disponernos a que formen parte en otras áreas. No podemos obedecer al Señor sólo a nuestra conveniencia, tampoco ser santos únicamente en algunas áreas. Es necesario que le entreguemos toda nuestra vida. Si anhelamos gozar de la bendición y del favor de Dios, tendremos que recibir la gracia del Señor que nos enseña a rechazar la impiedad en cualquier momento. El apóstol Pablo declaró: «Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios» (Romanos 8:13-14). Pablo nos afirma que aunque la gracia nos haya liberado de la ley, ésta nos obligó a vivir en obediencia al Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo jamás aprobará el pecado en nuestra vida. Por el contrario, Él nos guiará a ponerle fin a los deseos y actividades inmorales. Si usted se relaciona con Dios y permanece en comunión viva con Él, entonces el Espíritu Santo lo llevará hacia la santidad. Por ejemplo, Él le indicará: Ya no utilices ese lenguaje profano, mejor expresa palabras que glorifiquen al Señor… Deja de leer esas novelas mundanas, y lee más la Biblia. Ahora bien, esto puede sonar como un requisito legalista; sin embargo, no lo es. Aquí se lo explicaré: El favor de Dios el que nos corrige, a fin de enseñarnos cómo vivir en libertad. Otro punto importante de la gracia es que usted no debe obrar en su propia fuerza; pues el Espíritu Santo nos da poder, con el propósito de cumplir todo lo que Él nos pide. La Biblia declara en 1 Corintios 10:13 que el Señor nos da la fuerza para vencer toda tentación. Por esa razón, el Nuevo Testamento se refiere a la santidad de una manera muy firme. En ninguna parte de éste leemos: “Bien, sé que como cristianos han estado pecando mucho últimamente. No obstante, lo entiendo. La vida es difícil, y por lo menos ustedes están intentando dejar de hacerlo”. ¡No! Éste sólo dice: «…Sed santos…» (1 Pedro 1:15). No tenemos excusa para vivir sin santidad. Por medio de la gracia, Dios no sólo nos manifiesta lo que debemos hacer para ser santos, ¡sino también nos da la habilidad para lograrlo! Y como se lo indiqué, ya es hora de utilizar esa habilidad. Hemos llegado al fin de estos tiempos. Jesús viene más pronto de lo que pensamos. Es momento de ceñir nuestra vida y de enfocarnos por completo en Dios. Es hora de abandonar todo lo que nos aleja de Él, de someter nuestra carne y rendirla sólo al Espíritu Santo. No contemple la mentira de que es imposible vivir santo delante del Señor. Él le da poder y lo ha capacitado para tener éxito, le ha entregado Su gracia para verlo libre. Por tanto, déle lugar a la obediencia en cada área de su vida. Ríndase a Su Espíritu. Él lo dirigirá hacia la santidad. Él está haciéndole un favor. 1 Crónicas 11-12; 1 Timoteo 1 Vivo en este siglo sobria, justa y piadosamente (Tito 2:12).

Scripture Reading: Romanos 6:1-22