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¡Dios lo está buscando! Gloria Copeland 10 June Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él...

Dios lo está buscando. Eso es cierto. Si usted leyera la Biblia vería que desde la Creación, Él ha estado buscando personas que, a través de la fe y la obediencia, le permitan bendecirlas aquí en la Tierra. Aquellas que aceptaran ser la evidencia de Su poder ?cuyas abundantes y sobrenaturales vidas harían de ellas una proclamación viva de la misericordia y poder de Dios?. Por ejemplo, observe al pueblo de Israel en el Antiguo Testamento. Dios anhelaba que ellos fueran esa clase de testimonio. Él preparó una tierra maravillosa para que la disfrutaran, de la cual fluía leche y miel (Éxodo 3:8). Ésta era una tierra de descanso y abundancia, donde ningún enemigo podía enfrentarlos, y ninguna enfermedad o dolencia podía permanecer en su cuerpo (Éxodo 23:25). De hecho, tan pronto como salieron de la esclavitud de Egipto, el Señor anhelaba que fueran a esa tierra. Éste era un viaje corto, pero ¡lo alargaron! Ellos pasaron 40 años vagando en el desierto, yendo a ningún lugar. Todo esto sucedió hace miles de años, pero ¿sabe qué? Dios no ha cambiado en lo absoluto desde entonces. Él sigue deseando dirigir a Su pueblo a un lugar de bendición y prosperidad. El problema radica en que Su pueblo tampoco ha cambiado mucho en varios aspectos. Lo mismo que mantuvo a los israelitas fuera de la Tierra Prometida, mantiene a la mayoría de creyentes en la actualidad lejos de su tierra prometida personal. La causa es la incredulidad. “Pero Gloria, eso no puede aplicarse en mi vida, pues yo creo en Dios”. También el pueblo de Israel creía en Dios. Sin embargo, cuando los espías enviados a la Tierra Prometida regresaron e informaron que allí había gigantes, sintieron miedo. Si ellos le hubieran creído a Dios, no les habría importado lo grande de aquellos gigantes, simplemente habrían avanzado con la expectativa de que Dios dispersaría a esos gigantes. ¡Pero no le creyeron! Con frecuencia nos apoyamos en nuestra propia prudencia y tratamos de resolver las situaciones en nuestras propias fuerzas, en vez de confiar en Dios y obedecerle. Y como resultado, terminamos desobedeciendo —lo cual siempre nos dirige hacia la incredulidad—Dios no quiere que nos apoyemos en nuestra propia prudencia, sino que escuchemos Su Palabra y obedezcamos Su voz. ¿Por qué? Porque Él sabe que si no lo hacemos, acabaremos en el desierto de la derrota, al igual que esos israelitas. Dios lo está buscando. No permita que los gigantes lo asusten haciéndolo huir, ni tampoco que lo derroten. Levántese y deje que Dios lo vea; prométale que usted será fiel y obediente. Y que confiará en Él y en Su Palabra, sin importar lo que la circunstancia exprese o parezca. Luego, ¡alábelo sabiendo que lo verá demostrar Su poder y fidelidad a su favor! 2 Reyes 23-24; 1 Tesalonicenses 2 Mantengo mi corazón perfecto hacia Dios para que pueda demostrar Su poder a mi favor (2 Crónicas 16:9).

Scripture Reading: Números 13:25-33