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¡Dios no está enojado con usted! Kenneth Copeland 26 March Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor. Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.

Hoy le compartiré seis palabras sencillas; las cuales van en contra de la religión, de los rumores y de la creencia popular. Son buenas nuevas: ¡Dios no está enojado con usted! Recuerdo cuando descubrí esta verdad. No tenía mucho tiempo de ser salvo, y esta realidad me impactó tanto, pues toda mi vida había escuchado las terribles cosas que Dios haría contra las personas. Por ejemplo, que Él me enfermaría, me mantendría pobre y que provocaría crisis en mi vida; a fin de fortalecerme. Y no sólo eso, además yo tenía la idea de que era correcto que Él obrara de esa manera; pues Él era Dios. No recuerdo que alguien me haya dicho exactamente esas palabras, pero de niño fue lo que escuché. Entonces, un día mientras leía la Palabra, encontré Isaías 54. Este capítulo cambió literalmente mi forma de pensar. ¡Dios no está enojado con nosotros! Esta buena nueva es muy importante, y no ha recibido todavía mucha publicidad de parte de la religión. Esta noticia es tan buena que a muchos les cuesta creerla. Comienzan a recordar todo el pecado que han permitido en su vida y todos los errores que han cometido. Ellos piensan: “Es imposible que Dios pueda perdonar todo eso. De seguro hará algo al respecto”. Y en efecto, ya lo hizo; envió a Jesús a la cruz. Lea Isaías 52. Todos hemos visto pinturas de la crucifixión. Pero ninguna se aproxima al horror que Jesús vivió ese día. Cuando Él tomó los pecados y las enfermedades de la humanidad en Sí mismo, Su cuerpo estaba completamente desfigurado, ni siquiera parecía un ser humano. Sin embargo, este mismo acontecimiento compró nuestro pacto de paz y nos liberó para siempre de la ira de Dios. En Isaías 53:10-11, se afirma que ¡Dios está satisfecho! El sacrificio de Jesús, Su muerte en la cruz, fue suficiente para pagar sus transgresiones y las mías. El pecado no tiene autoridad sobre usted. En lo que a Dios respecta, éste ha sido borrado por completo. Lo único que falta realizar en la Tierra es predicar, alabar y aceptar lo que Él hizo. Estúdielo, lea Isaías 52, 53 y 54. Y permita que las buenas nuevas penetren en su interior, y que éstas renueven su mente. ¡Dios no está enojado con usted! ¡Él lo ama, así como usted es y al nivel en el que se encuentra! Deuteronomio 21-23; Hechos 8-9 Las montañas se moverán, y los collados temblarán; pero la misericordia de Dios y Su bondad no se apartarán de mí. Ni Su pacto de paz será quebrantado (Isaías 54:10).

Scripture Reading: Juan 3:9-17