Daily Devotionals
KCM
¡Disfrutando la buena vida! Gloria Copeland 11 August Porque somos [la propia] obra manual de Dios [Su artesanía], recreados en Cristo Jesús [nacidos de nuevo], para que podamos hacer aquellos bueno trabajos que Dios predestinó [planificó] para nosotros [tomando los caminos que Él preparó antes de tiempo] para que anduviéramos en ellos [viviendo la buena vida, la cual Él arregló y preparó para que nosotros viviéramos].

Cada día me bendice saber lo bueno que Dios es con nosotros. Él nos bendice todo el tiempo. Kenneth y yo gozamos de una vida maravillosa, y no podemos ser mal agradecidos. Y mientras más agradecidos somos y más buscamos esas bendiciones, éstas nos inundan. Dios nos favorece. Sin embargo, déjeme darle una buena noticia, ¡usted también es uno de Sus favoritos! Sé que es cierto, pues la misericordia y el favor de Dios están sobre todas las obras que Él creó. En Salmos 145:9 y Efesios 2:10, leemos que todos somos Su obra. En Salmos 145:8-9, se nos afirma: «Clemente y misericordioso es Jehová, lento para la ira, y grande en misericordia. Bueno es Jehová para con todos, y sus misericordias sobre todas sus obras». Dios es misericordioso. ¿Sabe lo que eso significa? Quiere decir que Él está dispuesto a mostrarnos Su favor. La naturaleza de Dios es bendecir a las personas. Él también se encuentra “lleno de compasión”. El término compasión no es tan sólo una palabra pasiva que signifique lástima. Es una fuerza que nos motiva a actuar. Una definición de la palabra compasión es: un anhelo impaciente. ¿No es esto algo maravilloso? ¡Dios anhela ansiosamente hacerle el bien! De hecho, en la Biblia se declara que el Señor busca personas para bendecir. Él no se siente satisfecho a menos que bendiga a alguien (2 Crónicas 16:9). Recuerdo el día en que descubrí esa verdad. Yo me encontraba tan desesperada por ayuda que abrí la Biblia, y leí en Mateo 6:26 que Dios cuidaba de las aves. ¡Qué gran revelación fue para mí leer ese versículo! Nadie me había enseñado que Dios era bueno y que Él me amaba; sólo me expresaban una serie de reglas que debía cumplir. Cuando leí ese versículo pensé: Bien, si Dios cuida de las aves, ¡también cuidará de mí! Le di mi vida a Dios y le pedí que hiciera algo con ella. Y eso fue todo, le di a Dios un lugar en mi vida y Su amor me inundó. La palabra inundación es un buen ejemplo para describir la misericordia de Dios, pues cuando le cedemos al Señor un lugar en nuestra vida, de inmediato Su misericordia se apresura a venir sobre nosotros. ¿Se da cuenta? ¡Dios quiere hacerle el bien! ¡Él desea que usted disfrute de la buena vida! Por esa razón, la próxima vez que alguien le afirme que la voluntad del Padre es que viva enfermo u oprimido, recuerde lo que mencioné anteriormente. El Señor ha planificado que usted viva bien, aun en medio de este mundo de tinieblas. Él anhela que tenga salud, y gozo; y que ministre y ayude a los demás. Una buena vida y de abundancia ha sido programada de antemano y está lista para que usted la disfrute. Todo lo que pueda necesitar en el ámbito natural: una casa, un automóvil, una familia, una pareja, todo eso se encuentra almacenado para usted, etiquetado con su nombre. ¡Le pertenece! Por tanto, ¡poséalo! ¡Acepte su destino! ¡Disfrute la buena vida que Dios tiene para usted! Job 33-34; Apocalipsis 16 Yo disfruto la buena vida que Dios preparó para mí (Efesios 2:10).

Scripture Reading: Mateo 6:25-34