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Eche sus ansiedades sobre Él Kenneth Copeland 15 June Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo.

Cuando aprendí por primera vez a echar mis ansiedades sobre el Señor, estaba en el sur de Texas predicando en una campaña a la que nadie iba. No le miento, la gente se mantenía alejada de esa campaña por miles. Después de uno o dos cultos en el que estaban el pastor, unas dos o tres personas más y yo, empecé a afanarme. Pero el Señor me dijo: “Echa esa ansiedad sobre mí”, y así lo hice.

Empecé a andar, sonriendo y silbando. Le dije al diablo: “No voy a poner mala cara ni a preocuparme. Vine aquí a predicar y eso es lo que voy a hacer, y es asunto de Dios si alguien aparece o no. No me preocuparé por nada”.

Estaba tan feliz que parecía un tonto. El diablo dijo: “¿Qué pasa contigo? ¿No eres lo suficientemente inteligente como para preocuparte por esto?” Supongo que la gente decía: “Me parece que él es muy tonto como para preocuparse. Creo que es porque nunca fue al seminario; no puede ver la diferencia entre una gran victoria y una aplastante derrota”.

Pero le dije al Señor: “He echado mi ansiedad sobre ti, y si nadie viene excepto esa venerable anciana, ella va a ser la anciana que más se le haya predicado en el estado de Texas, porque voy a predicar como si hubiera una muchedumbre”.

En ese entonces no me di cuenta de lo que estaba pasando. Mi despreocupación me puso en una posición en la que el diablo no podía hacer nada. Ya no podía meterse conmigo; no podía meterme más temor ni incredulidad; no podía presionarme para que hiciera concesiones porque ya no me importaba lo que pasara. Yo le había dado toda mi ansiedad al Señor.

¿Está usted preparado para librarse de la ansiedad? Si lo está, sólo haga la confesión de fe siguiente:

“Soy creyente; no soy incrédulo. La Palabra obra en mí; y en este momento me humillo bajo la poderosa mano de Dios. Echo toda mi ansiedad sobre Él. Desde este momento en adelante me niego a preocuparme. En vez de eso, oraré, usaré mi fe y creeré. Dios me exaltará sobre el problema y sobre el diablo. Porque yo pertenezco a Cristo y Él cuida de mí”.

Scripture Reading: Salmo 55:16-22