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KCM
Él le garantiza honor Kenneth Copeland 01 October Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

En cierta ocasión, mientras me encontraba en una tienda, un predicador quería comprar cartuchos para una escopeta. Entonces él intentó convencer al vendedor, a fin de que le otorgara un descuento en su compra por ser un ministro. Eso me avergonzó, y me molestó tanto que le hiciera eso a nuestro Dios. Casi me avergoncé de que el vendedor se enterara de que ¡yo era un predicador! Él no tenía ninguna autorización de brindarle un descuento, ¡aun si él hubiera querido! El joven realmente se enfadó. Me preguntaba si el predicador tenía alguna idea de cuánto daño podía causar en la vida de ese vendedor, a causa de su preocupación por obtener un insignificante descuento. Me avergüenza tanto lo que algunas personas tratan de hacer como creyentes: vivir sin honor. Jamás debe utilizar su posición como predicador del evangelio o como hijo de Dios para estafar a alguien. En una situación como ésta, y en otras mucho más serias; ese tipo de actitud a menudo logra que el mundo vea al Cuerpo de Cristo con indignación. Pues no ha visto suficiente honor, sino falta de éste; sin embargo, usted puede ayudar a cambiar esa perspectiva. ¿Cómo? Cuidando su comportamiento y sus conversaciones. Usted puede ser una persona honorable. Mis padres fueron personas honorables. Crecí observando muy buenos ejemplos, y eso me enseñó valiosas lecciones. Una de éstas es que el verdadero honor no es difícil de reconocer. Puede ser difícil hallarlo, pero no reconocerlo. El honor sobresale entre la multitud, ya que parece una tontería ante el sistema del mundo. Comprenda que ser una persona honorable, requiere de un acto de voluntad que desencadene y libere todo lo que Dios nos ha provisto. Y eso significa que se debe elegir entre la Palabra de Dios y las sutilezas y los engaños del mundo; escoger entre el espíritu y la carne. Es cuestión de elegir entre permanecer firme o fracasar. Si usted es una persona honorable, permanecerá firme; si no lo es, su fracaso está garantizado. Incluso traerá más deshonra al Cuerpo de Cristo. Si no sabe cómo vivir de forma honorable, comience a aprender. Aprenda de Dios y de Su Palabra. Cuando se sumerja en Su palabra, y permita que ésta habite en su ser, el honor brotará tanto de su interior que no deseará vivir de otra manera. Su espíritu experimentará convicción hasta en lo más mínimo de los compromisos; éste se alineará a tal grado con el Espíritu de Dios que será una persona honorable en todo; incluso en los más mínimos detalles. Usted no exagerará ni evadirá la verdad. Su palabra y sus compromisos serán tan buenos como los de Él. Créame, Él lo garantiza porque le dio Su Palabra. Isaías 49-51; Salmos 52-53 Al comportarme de manera apropiada, honorable y justa entre los gentiles, le doy gloria a Dios (1 Pedro 2:12).

Scripture Reading: 1 Pedro 2:1-12