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En Mi nombre, harán… Gloria Copeland 30 October ...En mi nombre [ustedes] echarán fuera demonios...

“Espere un minuto —podría estar pensando—, recibí mi salvación hace 20 años, y Jesús ha vivido en mí todo este tiempo; sin embrago, Él jamás ha predicado algún sermón o sanado a una persona enferma a través de mí”. Eso se debe a que no ha estado a la expectativa de que Él realice esas obras por medio suyo. Observe, aunque el Ungido habita en su interior, Él no se revelará a través de usted, a menos que utilice su fe. Eso no debería sorprenderlo, pues todo lo que recibimos de Dios —incluso el nuevo nacimiento— debe activarse en nuestra vida por fe. Entonces si desea que el Ungido, quien habita en su interior, comience a manifestarse a través de usted, tendrá que creerle a Dios por ello. No puede simplemente recostarse y esperar a ver qué sucede, es importante que se aferre a Sus promesas y crea lo que afirma la Palabra, y no lo que le muestren sus circunstancias o experiencias. Es posible que no sienta poder o unción en lo absoluto. No obstante, en la Biblia se enseña: «… y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa» (Efesios 1:13). Ser sellados significa: “ser marcado con una imagen”. Eso quiere decir que al nacer de nuevo, usted fue marcado con la semejanza del Ungido; pues fue recreado para que su interior fuera igual al del Señor Jesucristo. Ahora, debe creerlo, y ¡permitir que todo lo que Dios depositó en su interior se exteriorice! Ríndase todos los días al Ungido, quien habita en su interior. Deje que Él tome el control y permanezca a la expectativa de que la vida divina, la cual ya se encuentra en usted, comience a fluir; a fin de que los demás ¡puedan ver al Señor Jesucristo a través suyo! Ejerza su fe al invertir tiempo con Él. Ponga su mirada en las cosas que son de arriba. Anhele que Él se revele a Sí mismo a través de usted, al punto de disponerse a dejar a un lado lo demás; y buscarlo a Él primero. Creo firmemente que entre más importante se vuelva Jesús para nosotros, más se revelará a través nuestro. Por tanto, decídase a tener hambre de Él y permita que haga Su voluntad en su vida cada día. Cuando lo cumpla, Él comenzará a bendecir a las personas a través de usted. Jeremías 46-47; Salmo 86 Jesús vive en mí. Él es mi esperanza de gloria (Colosenses 1:27)

Scripture Reading: Colosenses 1:25-29