Daily Devotionals
KCM
Espere Kenneth Copeland 16 June Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

¿Sabía usted que el campo de batalla del problema que enfrenta ahora está en su mente y en su boca? Si reprende al diablo con la Palabra y echa la ansiedad de la situación sobre Dios, usted ganará.

Sin embargo, déjeme advertirle que esperar en la Palabra no es siempre fácil. El diablo sabe que si él no se la roba, usted la usará para derrotarlo.

Por eso no se sorprenda si él envía un espíritu malo para exaltarse contra la Palabra de Dios. Si usted está enfermo, él puede comenzar a decirle: “Tú no estás sano. Tú sabes que la sanidad no es para hoy; y si lo fuera, a ti no te serviría. Podría servir para otro pero no para ti”.

Si él comienza a decirle esa clase de mentiras, no las acepte. No empiece a preocuparse y a pensar: “Caramba, temo que no voy a recibir la sanidad. Yo no me siento sano. Vaya, es posible que me ponga peor y peor… “.

Recuerde esto: La Palabra es la que hace la obra, no la persona que espera en ella. La Palabra hará su obra para cualquiera que la ponga por obra. Hará la obra para usted así como la hizo para Jesús cuando Él anduvo en este mundo.

Jesús le dijo a Satanás: “Escrito está”. No importa lo que el diablo trate de decirle, no suelte la Palabra por ningún motivo. Dígale lo que está escrito en lo que concierne a su situación. Deje que la Palabra pelee su propia batalla. Ella reprenderá siempre al diablo.

Scripture Reading: Salmo 19:7-14