Daily Devotionals
KCM
Esté dispuesto a esperar Gloria Copeland 22 February El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias.

No hay otra manera de hacerlo, si queremos vivir una vida de bendición tenemos que hacer que nuestras palabras concuerden con lo que Dios dice. No sólo por unas pocas horas o días, sino todo el tiempo.

Si usted ha hecho eso alguna vez, se habrá dado cuenta de que no es fácil. A medida que el tiempo transcurre y su situación no parece cambiar en nada, puede ser difícil seguir hablando la Palabra de Dios. Pero tiene que hacerlo siempre, si quiere que su cosecha de bendición venga.

Cuando Kenneth comenzó a predicar sobre la prosperidad, yo me sentaba y le escuchaba, pero mis zapatos tenían hoyos en las suelas. Sabíamos que nuestros problemas económicos no podían cambiar lo que la Palabra de Dios decía. Sabíamos que sus promesas de prosperidad eran verdaderas aunque todavía no podíamos identificarnos con ellas. Aun cuando a veces nos sentíamos como tontos, continuamos hablando de la generosa provisión de Dios para nosotros.

Me di cuenta luego de que la Palabra comenzó a obrar en nuestro favor desde el primer día que empezamos a creerla, a confesarla y a ordenar nuestra vida de acuerdo a ella. Nuestra cosecha de prosperidad comenzó a crecer en el momento en que comenzamos a sembrar semillas en el terreno. Solo necesitaba tiempo para que empezaran a germinar.

Algunas veces los creyentes no se toman ese tiempo. Comienzan a sembrar bien, pero entonces cuando no ven los resultados inmediatos, cuando el dinero disminuye y hay que pagar el alquiler, entonces se desalientan y comienzan a confesar palabras de carestía y derrota. Ellos destruyen su cosecha con las palabras de su boca y nunca consiguen gozar de sus frutos.

Tengo esto presente la próxima vez que se decida a andar por la fe, ya sea en el aspecto económico o en cualquier otro aspecto. Decida desde el principio que no va a permitir que ese período de espera lo desanime. Luego, esté firme hasta que la Palabra de Dios se manifieste en su vida. Ponga la paciencia en práctica y ponga atención a las palabras que confiese, entonces, recibirá la cosecha.

Scripture Reading: Proverbios 18:4-8, 20-21