Daily Devotionals
KCM
Jesús, Bartimeo y usted Kenneth Copeland 20 August Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Durante el tiempo que llevo en el ministerio, he visto cómo los creyentes aprenden un poco acerca de la fe, y lo ponen en práctica. Pero cuando no ven resultados instantáneos, a veces se desaniman. Comienzan a creer que no tienen la clase de fe como la de las personas que se describen en la Biblia. Si eso le ha sucedido a usted, permítame asegurarle que Dios no ha retenido nada, ¡usted posee todo lo que se necesita para vivir por fe! En la Palabra leemos que el Señor nos ha dado a todos nosotros —a cada cristiano— una medida de fe. Eso significa que Él depositó la misma cantidad de fe en usted, en mí, y en cada creyente sobre la faz de la Tierra. Ésta es una fuerza dentro de su espíritu, la cual forma parte de su vida; así como los jugos gástricos que se encuentran en su estómago que digieren los alimentos. Es tan real en el interior de su espíritu, así como su cerebro dentro de su cabeza. Ninguna nueva criatura en Cristo fue creada sólo con la mitad de la medida de fe. Es posible que alguna persona padezca de una deformidad en su cuerpo; sin embargo, su espíritu nacido de nuevo no es deforme. El espíritu nacido de nuevo de todos los creyentes posee fe en el interior, y ésta crece mientras escucha y recibe la Palabra. No importa quién sea usted, ni de dónde venga o la ocupación que desempeñe; si aceptó a Jesús como el Señor de su vida, posee más capacidad de fe en su ser de la que Jairo tuvo cuando le pidió a Jesús por su hija (Marcos 5). Asimismo, más de la que tuvo la mujer con el flujo de sangre —quien llamó la atención de Jesús cuando tocó Su manto—. Su fe es de la misma clase que la de Jesús, pues Él es el Autor de su fe. ¿Ha cambiado Dios? No, nunca y jamás lo hará. Por esa razón, si Jairo…la mujer del flujo de sangre…Bartimeo… el leproso…y los dos ciegos pudieron recibir de la unción de Jesús; entonces usted también puede obtenerla. Puesto que ya cuenta en su interior con toda la fe necesaria. Si existe alguna debilidad que deba desarrollar y liberar, es esa clase de fe. Proverbios 10-12; Salmos 4-5 Dios me ha concedido una medida de fe. Ésta crece más y más mientras escucho la Palabra (Romanos 12:3, 10:17).

Scripture Reading: Marcos 10:46-52