Daily Devotionals
KCM
La presión está ahí Gloria Copeland 28 November Mas tenga la paciencia su obra completa...

Usted ha realizado la oración de fe, cree que ha recibido la respuesta, confiesa la Palabra, permanece en las promesas de Dios, y espera un milagro. Pero en lugar de mejorar, todo empeora. Y pronto, en lo único que piensa es en lo cansado que se siente, en lo fastidiado que está de esperar por su respuesta. Usted ha tenido que lidiar con esa situación, y se encuentra a punto de declarar esas dos palabras que a muchos creyentes les ha costado —más que cualquier otra cosa en el mundo— su victoria: ¡Me rindo! ¿Le suena familiar? Seguro que sí. Todo aquel que ha vivido por fe ha atravesado este tipo de situaciones. Quizá los tiempos difíciles lo han hecho tropezar en el pasado. Talvez el diablo los ha utilizado para presionarlo, a fin de alejarlo de su fe; sin embargo, quiero que sepa algo: esto no tiene que ser así. Existe una fuerza tan poderosa que puede llevarlo al triunfo en esos momentos difíciles. Es una fuerza tan dinámica que ni el diablo puede detenerla. Ésta proviene desde el corazón y del carácter de Dios mismo; y lo llevará de aquí hasta la victoria… todo el tiempo: la fuerza de la paciencia. La paciencia es la fuerza que evita que usted desfallezca bajo la presión. Ésta es la cualidad que no se rinde ante las circunstancias ni sucumbe bajo la prueba. “Gloria, eso suena grandioso, ¡pero yo no poseo ese tipo de paciencia!”. Si usted aceptó a Jesús como el Señor de su vida, ¡sí la tiene! Ésta forma parte del fruto del Espíritu, y Dios lo equipó con ella desde el momento en que nació de nuevo. Y la depositó dentro de su espíritu humano recreado (Gálatas 5:22-23). El Señor no le otorgó una vieja clase de paciencia, sino que le transmitió Su propia paciencia; y en 2 Pedro 3:9, leemos que Él es sumamente paciente. Dios tiene lo que se requiere para atravesar tiempos difíciles. Él posee el poder para perseverar hasta que las circunstancias se alineen con Su Palabra. Y debido a que usted nació de Su Espíritu, ¡también posee ese poder! No obstante, así como el agua no fluye de un grifo a menos que abra la válvula y la deje correr; la reserva de paciencia que Dios depositó en su interior no correrá, a menos que la libere mediante un acto de su voluntad. Sé que la presión está ahí, y que puede ser intensa. Pero la paciencia lo ayudará a salir adelante. Abra la válvula ¡y deje que la paciencia actúe! Daniel 3-4; Salmos 119:1-24 Desarrollo el fruto de la paciencia, y le permito realizar su obra perfecta (Santiago 1:4).

Scripture Reading: Lucas 8:5-15