Daily Devotionals
KCM
La prosperidad: Desde Génesis hasta Apocalipsis Gloria Copeland 08 November El hombre fiel abundará en bendiciones...

Todos desean prosperidad. Hemos escuchado muchas enseñanzas acerca de ello. Se nos han enseñado a no deberle nada a nadie, sino el amarlo (Romanos 13:8). También se nos ha instruido que Dios desea prosperarnos (3 Juan 2). Asimismo, se nos ha animado a vivir libres de deudas. Sin embargo, a muchos creyentes no se les ha explicado que sus decisiones diarias de obedecer o desobedecer los mandatos bíblicos, aparentemente sin relación al tema, pueden impactar de forma directa su prosperidad financiera. Sea consciente de que no es posible separar los principios financieros de Dios del resto de Sus principios, pues éstos funcionan juntos. Por tanto, debe vivir conforme a todo lo establecido en Biblia, a fin de establecer un buen cimiento de prosperidad divina. Por ejemplo, el primer mandamiento que Jesús nos dio es el de amarnos unos a otros (Juan 15:12). Para un lector casual de la Biblia, en ese mandato no existe vínculo alguno con el dinero; no obstante, para gozar de una prosperidad verdadera, el amor debe ser la fuerza que dirija su vida. Véalo de esta manera: cada acción que realice, cada decisión justa que tome, y cada vez que obre conforme al amor; coloca otro bloque en su cimiento de la prosperidad. Cuando ora por sus enemigos en vez de odiarlos, se convierte en un candidato para prosperar. Al alejarse de la inmoralidad, también se dirige hacia la bendición. Y cuando comienza a observar actitudes que usted sabe que son incorrectas, y las corrige de acuerdo con la Palabra de Dios; se está preparando para administrar una mayor abundancia financiera. Por ejemplo, en Proverbios 28:20 (LBLA), encontrará que la calidad de su fidelidad y la bendición de la prosperidad se relacionan de manera muy estrecha. En cualquier pasaje que se mencione una de éstas, siempre encontrará la otra. Según el diccionario de la Real Academia Española, un hombre fiel es aquel que: “Que guarda fe, o es constante en sus afectos, en el cumplimiento de sus obligaciones y no defrauda la confianza depositada en él”. En Lucas 16:10, leemos: “El que es fiel en lo muy poco (cosas pequeñas), también es fiel en lo mucho; y el que es deshonesto e injusto en lo poco, también es deshonesto e injusto en lo mucho” (AMP). De modo que si usted desea que le confíen mayores cosas, y que lo promuevan a un mejor puesto; es necesario que sea fiel y honesto en el puesto que actualmente desempeña. Si en realidad desea prosperar… aplique todos los principios de la Palabra de Dios; desde Génesis hasta Apocalipsis. Ezequiel 8-9: Salmo 96 Soy una persona fiel; por tanto, abundaré en bendiciones (Proverbios 28:20).

Scripture Reading: 1 Pedro 3:8-11