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¡Libere a sus ángeles! Gloria Copeland 04 February Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.

No considero que sea una exageración decir que cada uno de nosotros, o alguien que conocemos, enfrenta algún problema tan serio que sólo puede solucionarse con la ayuda de Dios. Para alguna persona quizá sea una enfermedad que la ciencia médica no puede curar. Para otra, talvez una dificultad financiera o una crisis familiar. Sin embargo, no importa contra qué tipo de pared lo haya puesto el diablo, usted cuenta con la promesa de que Dios lo librará. Así es, en la Palabra se afirma que las aflicciones del justo son muchas, pero que el Señor lo librará de todas. ¡Cuánto amo toda la palabra establecida en la Biblia! En Salmos 91:9-11, leemos: “Porque han hecho al Señor su refugio y al Altísimo su morada, no les sucederá nada malo, ni plaga ni calamidad se les acercarán. Porque Él les dará a Sus ángeles una ?especial? orden de guardarlos, acompañarlos, defenderlos y preservarlos en todos sus caminos ?de obediencia y servicio?…” (AMP). El Señor envía a Sus ángeles para que lo cuiden lo protejan, lo guarden y lo ministren. Usted se preguntará: “¿A mí?”. ¡Sí, a usted!, ¿le sorprende? No debería, ya que en la Palabra dice: “¿No son todos estos espíritus ministradores (siervos), que han sido enviados en servicio [de parte de Dios para ayudar] a los que serán herederos de la salvación?” (Hebreos 1:14, AMP). Si usted es un heredero de la salvación, los ángeles fueron enviados para su servicio. Y el ministerio de ellos puede ser literalmente como el de un salvavidas (lea la historia de Sadrac, Mesac y Abed-nego en Daniel 3). He notado una característica particular en las personas que han sido rescatadas de manera sobrenatural por ángeles: Fidelidad. Si hoy usted necesita ser liberado, sea fiel. Declare sólo palabras de vida. Cuando articula palabras de derrota en vez de victoria, los ángeles que le han sido asignados son atados por sus palabras de incredulidad. A ellos se les ha encargado cumplir la Palabra ?palabras de fe? (Salmos 103:20). Si usted no ha obtenido los resultados que necesita en sus finanzas, en su salud, o en cualquier otra área; examine sus palabras. El problema no radica en que a los ángeles les falte poder, sino en que usted no tiene el suficiente poder de la Palabra. Soluciónelo, deposite en su corazón y en su boca las promesas de Dios referentes a la liberación. De manera continua, déle a los ángeles la Palabra que necesitan escuchar para protegerlo. Cuando se sienta tentado a quejarse por su situación, deténgase. Recuerde que los ángeles son su gran salvación; y además, tenga presente qué enseña la Palabra acerca de su situación. Abra su boca, y déle libertad a sus ángeles para que lo ministren. Éxodo 24-25; Marcos 12 El Señor me libra de todas mis aflicciones (Salmos 34:19).

Scripture Reading: Daniel 3