Daily Devotionals
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No acepte otra cosa que no sea la victoria Kenneth Copeland 19 December Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

Lo admito, es difícil entusiasmarse cuando uno pasa por pruebas y dificultades. Pero ¿podría usted entusiasmarse si le es dado todo lo que necesita y no tiene necesidad de nada? Bueno, según la Palabra de Dios, si aprende a ser paciente en las pruebas y dificultades, estará en la mejor posición para que eso se cumpla en su vida.

La paciencia no es lo que usted se imagina. La paciencia no significa que debe contentarse con el segundo lugar, no significa que debe aguantar humildemente mientras que el diablo hace lo que quiere con usted. En realidad la paciencia es una palabra con poder. La palabra en el Nuevo Testamento que se traduce del griego significa literalmente “ser constante todo el tiempo, o no cambiar de forma de ser a pesar de las circunstancias”.

Para entender el poder que ese significado conlleva, hay que recordar que la paciencia es uno de los grandes atributos de Dios. La Biblia dice que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Piense en eso por un momento. La persona a quien nada ni nadie pueden cambiar, es una persona con mucho poder, ¿no es cierto? Sin duda Dios tiene todo ese poder.

¿Pero sabe qué? ¡Usted también lo tiene!

Por el poder del Espíritu Santo que actúa en su vida, usted puede ser el mismo siempre a pesar de lo que suceda. Si pone su confianza en la Palabra de Dios y deja que la paciencia haga su obra, lo que pueda suceder no le va a importar, y nunca tendrá que aceptar otra cosa que no sea la victoria. Eso sí es motivo para entusiasmarse.

Scripture Reading: 2 Timoteo 3:10-17