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No se turbe su corazón Kenneth Copeland 03 February No se turbe vuestro corazón...

Las personas de todas partes del mundo ?incluyendo a muchos creyentes? se angustian y se preocupan por las decisiones que deben tomar. Sin embargo, eso no es necesario. Después de todo, Jesús ya nos indicó qué debemos hacer: «No se turbe vuestro corazón…». “Sí, hermano Copeland, pero Él lo enseñó hace miles de años. Ellos no enfrentaban la clase de problemas que nosotros afrontamos hoy en día”. Amigo, cuando Jesús les declaró estas palabras a Sus discípulos, ellos estaban a punto de enfrentar más problemas de los que podamos imaginar. El Señor iba a ser crucificado frente a ellos. Pedro iba a negarlo. ¿Alguien puede imaginarse cuán estresantes pudieron ser esos días? Y aún así, Jesús les expresó: «No se turbe vuestro corazón…». Pero alabado sea Dios, Él no sólo declaró esto, sino que también nos enseñó la clave para tener un corazón lleno de paz; incluso en medio de los momentos más difíciles. Él expresó: «Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos… Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto…» (Juan 15:4-8). Cuando usted permanece en Jesús, Él no sólo es su Dios de domingo, ni únicamente aquel en quien usted piensa cuando se encuentra en un problema. ¡No! Cuando usted permanece en Él, se convierte en Su Señor del lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado. Él es el Señor de su día y de su noche. Es el Señor de su vida las 24 horas del día, los siete días de la semana. Él está involucrado en su vida en todo momento. Cuando descansa todo el día en la Palabra, entonces ésta comienza a morar en su vida, y le enseñará constantemente los caminos y la sabiduría de Dios. Y guardará su corazón para que no se turbe. Éxodo 22-23; Marcos 11 No permito que mi corazón se turbe, pues confío y permanezco en Jesús (Juan 14:1).

Scripture Reading: Proverbios 8:10-17