Daily Devotionals
KCM
Ocupe su lugar Gloria Copeland 26 October Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

Dios nos ha resucitado para que nos sentemos en los lugares celestiales con Cristo Jesús. Eso es lo que dice la Palabra de Dios. Muy pocos de nosotros nos hemos atrevido a creer esto de todo corazón. Hemos exaltado a Jesús, y con razón; pero también hemos menoscabado, inconscientemente, lo que Él hizo porque no le hemos permitido que nos dé nuestro lugar a su lado. Ese fue el propósito de Dios en el Calvario: que ocupáramos un lugar al lado de Jesús, convertirnos en lo que Él ya era.

Jesús no necesitaba ser exaltado; Él ya había sido exaltado antes de venir al mundo. Él ya era uno con el Padre. Jesús no necesitaba obtener autoridad sobre el diablo porque nunca la había perdido.

Jesús se vistió con un cuerpo físico para poder venir al mundo como hombre y ejercer autoridad sobre el pecado y la enfermedad, los demonios, el temor, la pobreza y todas las otras maldiciones que vinieron cuando la ley de la muerte entró en el mundo. Él lo hizo; Él triunfó; Él dominó todo en el mundo intelectual y en el mundo físico. Antes de ascender, Él dijo: “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”, y luego nos dio esa autoridad al darnos su nombre.

Nosotros somos la razón por la cual Jesús vino al mundo a morir y resucitar. Él no lo hizo para sí mismo sino para que ocupáramos nuestro lugar a su lado, para que pudiéramos llevar su nombre y ejercer su autoridad en la tierra. Él lo hizo para que pudiéramos estar delante de Dios y ser para Él todo lo que Jesús es.

Cuando usted nació de nuevo, fue hecho justicia de Dios en Cristo. Por lo tanto, como creyente nacido de nuevo, atrévase a recibir este mensaje, a meditar en él y ponerlo en práctica. ¡Vamos!, atrévase a ocupar su lugar.

Scripture Reading: Efesios 2:1-13