Daily Devotionals
KCM
Olvide el agravio Kenneth Copeland 13 April El amor? no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor.

¿Alguna vez ha tratado de perdonar a alguien y se ha dado cuenta de que no puede hacerlo? Usted ha clamado y orado por eso y le ha pedido a Dios que le ayude, pero esas experiencias pasadas cargadas de rencor no quieren irse.

Para poner fin a esos fracasos en el futuro, es necesario que su perdón esté basado en la, no en los sentimientos. El perdón verdadero no tiene nada que ver con la manera en que usted se sienta; es un acto de la voluntad que está basado en la obediencia a Dios y en la fe en Él.

Eso significa que una vez que usted haya perdonado a alguien, deberá considerar a esa persona perdonada para siempre. Cuando los sentimientos pasados vuelvan y Satanás trate de convencerlo de que realmente no ha perdonado, resístalo, y dígale: “No, ya he perdonado a esa persona por fe. Me niego a vivir en esos sentimientos del pasado”.

Entonces, de acuerdo a 1 Juan 1:9, crea que ha sido perdonado y limpiado del pecado del rencor, de toda injusticia relacionada con este y de cualquier recuerdo de haber sido agraviado.

Quizá haya oído a alguien decir: “Yo perdono, pero nunca olvidar”. Eso es perdón de segunda clase que usted, como creyente, se supone no debe aceptar. Debe perdonar de una manera sobrenatural: “como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efesios 4:32).

Debe perdonar como Dios perdona: para liberar sin condiciones y para siempre a la otra persona del sentimiento de culpa y para restaurar las cosas como si nada hubiera pasado. No solo tiene que perdonar, sino también olvidar lo que pasó.

Al hacerlo, algo sobrenatural sucederá en usted. El dolor ocasionado por esa experiencia desaparecerá. El poder de Dios borrará los efectos y usted podrá olvidarlo de una vez por todas.

No se como los rencorosos que llevan cuenta de los agravios y ofensas que sufren. Aprenda a perdonar y a olvidar, y se le abrirá un mundo nuevo de bendiciones.

Scripture Reading: Lucas 6:27-37