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Permanezca en la Palabra Gloria Copeland 14 October Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Leer, estudiar y escuchar la Palabra de Dios es vital para vivir conforme al espíritu. Estar en comunión con Dios a través de Su Palabra abre la puerta de su corazón, de modo que el fruto del espíritu pueda fluir a través de éste. El fruto se menciona en Gálatas 5:22-23, y es parte de su nueva naturaleza como creyente. Al meditar en este versículo, puede comprender con facilidad la razón. La Palabra es la comida espiritual, entonces mientras más la deposite en su corazón, más fuerte se volverá su espíritu. Si continúa alimentándose de ella, su espíritu será tan fuerte que vencerá a su carne todo el tiempo (Hebreos 5:14). Lo opuesto también es verdadero. Si invierte tiempo alimentándose de novelas históricas o románticas, y del noticiero de las 6; su carne se fortalecerá tanto y su espíritu se debilitará. Y aunque todavía desee amar y ser amable, ¡la carne lo obligará a actuar como el diablo! Si anhela fortalecer su espíritu en un área particular del fruto, lo más sabio es alimentarse de lo que la Palabra enseña con respecto a ese fruto. Por ejemplo, si últimamente pierde muy pronto el gozo, propóngase todos los días leer y meditar en los versículos bíblicos referentes al gozo, y regocíjese. Edifique su espíritu en esa área específica, pues en el momento en que reciba la revelación, ahí reside la fe. Jesús declaró: «…si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8:31-32). Permanecer en la Palabra ayudará que el fruto del espíritu fluya, a fin de liberarlo de la esclavitud de la carne: «…andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne» (Gálatas 5:16). Jeremías 11-12; Salmo 67 Permaneceré en la palabra de Dios y viviré en el espíritu, y no satisfaré los deseos de la carne (Juan 8:31; Gálatas 5:16).

Scripture Reading: Hebreos 6:9-14