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Quite el peso de sus pies Gloria Copeland 25 August ...¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!

Preste atención, ¡estamos a punto de disfrutar la cena en el reino de Dios! Jesús está preparando un banquete para nosotros en el cielo, está casi listo. Prepárese, no permita que las actividades del mundo lo cautiven tanto que ya no pueda escuchar qué le pide el Señor que lleve a cabo. Ahora es el tiempo de consagrarse y dedicar cada fibra de su ser, cada momento de su vida y cada obra que realice para el servicio del Señor. No deje que nada lo detenga en esta hora decisiva, ni tampoco que lo aleje de vivir conforme al espíritu, a fin de experimentar la gloria de Dios que pronto se manifestará en la Tierra. Jesús habló acerca de esta preparación: Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la media noche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después también vinieron las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. —Mateo 25:1-13 El tema que esta parábola enfatiza es muy claro: Usted es quien debe actuar cuando se trata de prepararse y dedicarse al Señor. Es importante que anticipadamente salga a comprar el aceite. Es necesario que se ocupe de estar listo para Dios. Debe asegurarse que nada en su vida cause que usted se separe de la presencia del Señor. Por tanto, ¡alístese! Conságrese a Dios y manténgase lleno de la Palabra y del Espíritu Santo. Entonces cuando escuche el sonar de la trompeta que anuncia el regreso de Jesús, usted se encontrará tan libre de toda carga que simplemente ¡será levantado de este lugar! Proverbios 21-22; Salmo 10 Yo no sé el día ni la hora en que Él regresará; por tanto, lo seguiré esperando (Mateo 25:13).

Scripture Reading: Colosenses 3:1-10