Daily Devotionals
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Reciba la vida de Dios Gloria Copeland 23 August El espíritu es el que da vida [o vivifica]; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

La Palabra de Dios y su poder para sanar el cuerpo son más que sólo buena información; en realidad, hay vida en ella. Jesús lo enseñó en Juan 6:63. Cada vez que recibe la Palabra en su cora¬zón, cree y actúa conforme a ésta; esa clase de vida que explicó Jesús, la misma vida de Dios es depositada en usted. Es posible que haya leído pasajes bíblicos referentes a la sanidad una y otra vez. Quizá los sepa tan bien como su nombre. No obstante, al leer o escuchar mensajes acerca de esos versículos, le brinda¬rán una nueva dosis del poder sanador de Dios. Cada vez lo llenarán de vida, y le transmitirán a su cuerpo la medicina del Señor. Esto se debe a que la Palabra es como una semilla. En Hebreos 4:12, leemos: “… es viva y llena de poder [lo cual la hace activa, funcional, energética y efectiva]” (AMP). En realidad, ésta lleva consigo el poder de actuar por sí misma. Cuando usted sembró la Palabra del nuevo nacimiento en su corazón, creyó y actuó según ésta; se produjo en su interior el poder para nacer de nuevo. De la misma manera, al depositar pasajes bíblicos de sanidad en su corazón, creerlos y actuar conforme a éstos; esa verdad le brindará el poder sanador de Dios. Cuando usted lea la Biblia, verá el poder espiritual que ha estado afectando este mundo físico desde que fue creado. De hecho, fue el poder liberado a través de la Palabra que trajo este mundo natural a la existencia. Dios habló para que existiera. Debe convertirse en una revelación para su vida, saber que la Palabra es la fuerza original que trajo a existencia todo lo que puede ver y tocar; incluyendo su cuerpo físico. Entonces será fácil creer que la Palabra puede cambiar hoy su cuerpo. ¡Eso tiene mucho sentido! Por esa razón, sumérjase en la Palabra. Declare en voz alta y en fe la fuerza de la Palabra que da vida sobre su cuerpo…y ¡reciba su sanidad! ¡Reciba la vida de Dios! Proverbios 17-18; Salmo 8 El Espíritu es el que da vida. Las palabras que Jesús me habla son espíritu y vida (Juan 6:63).

Scripture Reading: Hebreos 4:1-12