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Restaurando el mundo Gloria Copeland 07 March ...El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

Si desea recibir los dones del Espíritu, primero debe comenzar a ministrar. Por mucho que lo anhele, no puede sólo esperar recibir el don de la sanidad para después imponer manos sobre los enfermos. El poder se manifiesta a medida que usted lo ejerce. Una vez que empiece a realizar las obras de Jesús, el Espíritu de Dios lo respaldará con Su poder. De hecho, las personas del mundo buscan ese tipo de poder. Tienen problemas y no encuentran la respuesta. Están enfermos y enviciados con el alcohol y las drogas. Sus relaciones se están destruyendo. El diablo ha puesto sus vidas de cabeza, no saben a dónde ir o qué hacer para que su situación se solucione. A esta clase de personas no les interesa mucho en qué crea usted. Tampoco si habla en lenguas y danza en la iglesia o si se sienta de forma correcta para cantar un himno. Pero si usted posee el poder para que sus cuerpos se sanen y sus vidas mejoren, lo seguirán. Y no sólo eso, también lo escucharán. Ese tipo de credibilidad desea establecer Dios. Él quiere que la Iglesia en nuestro tiempo obtenga la misma reputación que Jesús cuando estuvo en la Tierra. El Señor anhela que la gente se refiera a nosotros así como se expresó de la primera generación de discípulos: “Si vas a donde ellos están, puedes recibir tu sanidad”. Eso es emocionante. De hecho, no se siente ninguna emoción hasta que se comienza a realizar la obra de Jesús. Se disfruta mucho estar encendidos espiritualmente, y entregarnos por completo a Dios. Cuando usted vive de esta manera, nunca sabe cuánto puede suceder. No sabe dónde terminará o a quién ministrará; tampoco qué maravillas llevará a cabo el Espíritu. Sin embargo, sabrá que está cumpliendo la voluntad de Dios y que está destruyendo las obras del diablo. Y que en el nombre de Jesús está restaurando el mundo. Números 20-21; Juan 8 Yo hago las obras de Jesús, pues creo en Él (Juan 14:12).

Scripture Reading: Lucas 10:17-20