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Si no deposita, no puede efectuar retiros Gloria Copeland 26 June Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos.

Cualquier cosa que pudiéramos necesitar está esperando por nosotros en el ámbito espiritual con nuestro nombre sobre ella. Sólo necesitamos traerla a la realidad. ¿Cómo lo logramos? Mediante la fe. La fe es la moneda que utilizamos para transferir la provisión de Dios hacia nosotros desde el reino espiritual, el invisible, al reino natural; es decir, el reino terrenal. O como Hebreos 11:1 manifiesta: «Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve». La moneda espiritual obra de la misma manera que la natural. Si usted tiene abundancia en su cuenta bancaria, puede disfrutar de muchas cosas materiales. Si posee abundancia de fe en su cuenta espiritual, puede disfrutar de la plenitud de todo —riqueza, salud, buenas relaciones, paz, éxito— porque la Biblia declara que Dios: «… nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos» (1 Timoteo 6:17). El problema es que la mayoría de creyentes no saben en realidad de dónde proviene la fe, dónde está guardada o cómo obtenerla cuando la necesiten. Esta información es fundamental. De hecho, sin ésta, usted se encuentra espiritualmente en quiebra. Por tanto, vamos a estudiarlo por un momento: ¿De dónde proviene la fe? En Romanos 10:17 leemos: «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios». ¿Dónde se encuentra guardada la fe?: «…Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos… Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación» (Romanos 10:8, 10). Su fe está guardada en su corazón —y como su fe (o la falta de ésta) determina su futuro; entonces su futuro también se encuentra guardado en su corazón—. ¿Cómo efectuar retiros de fe? Cuando desee hacer un retiro de su cuenta, declare la Palabra de fe. No confiese las circunstancias, diciendo: “Así están las cosas” (o en otras palabras “Así se ven”). Declare el resultado final. Confiese lo que Dios asegura que se cumplirá, pero no lo diga en tiempo futuro. Porque la fe llama a las cosas que no son como si fueran. Permítame preguntarle esto: ¿Cuánta fe posee hoy en la cuenta de su corazón? ¿Es suficiente para asumir su situación actual? ¿Es suficiente para producir victoria cada día de su vida? Si no es así, mejor comience a hacer grandes depósitos de la Palabra. Recuerde: Si no deposita, no puede efectuar retiros. 2 Crónicas 4-5; Tito 3 La Palabra de Dios está cerca de mí, en mi boca y en mi corazón (Romanos 10:8).

Scripture Reading: Mateo 12:35-36