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Usted es como un árbol Kenneth Copeland 22 December Serás establecida en justicia...

El ejemplo perfecto de la justicia establecida es Jesús. Cuando Él asistió al funeral de Lázaro, era el único que no iba vestido de luto; ya que no iba a un funeral, sino ¡a una resurrección! Él se encontraba tan establecido en justicia que valientemente declaró: «…Quitad la piedra…» (Juan 11:39). Fue la justicia quien dio la orden: «…¡Lázaro, ven fuera!» (Juan 11:43). Cuando Él habló, Dios lo respaldó. Y cuando el diablo lo escuchó, simplemente se apartó del camino; pues él no podía lograr nada cuando la justicia habla, sólo le resta postrarse y huir. Talvez usted argumente: “Jesús puede hacerlo. Yo no, porque no soy Jesús”. No, no lo es; sin embargo, la justicia que usted posee es la de Él. Cuando lo comprenda, entenderá por qué el ángel proclamó el nacimiento de Jesús: «…he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo» (Lucas 2:10). ¿Por qué eran de gran gozo aquellas noticias? Estos ángeles le hablaban al pueblo hebreo que había vivido bajo la rigurosidad de la ley. Ellos habían luchado toda su vida por ser justos. Vivían en la esclavitud de la ley tratando de agradar y satisfacer a Dios. No obstante, no podían lograrlo. Por ese motivo, el ángel les afirmó: “¡El Único que trae paz está en la Tierra! El Ungido ya está aquí”. ¡Gran gozo! Ésas fueron las mejores noticias que ellos pudieron haber escuchado. Pero el diablo se ha entrometido en la Iglesia, y ha sembrado esa esclavitud otra vez. Nos ha dicho que somos injustos y que Dios está enfadado con nosotros; con el fin de someternos de nuevo a temor e incredulidad. Satanás nos ha afirmado que es blasfemo declarar y mantener la siguiente postura: “Conozco a mi Dios y tengo fe en Él. Permanezco en Su Palabra, y en el nombre de Jesús realizaré proezas”. Sin embargo, eso no es blasfemia, ¡sino el verdadero evangelio! Nuestro pacto de paz declara que somos llamados: «…árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya» (Isaías 61:3). Así que sea un árbol de justicia plantado por Dios. No un arbusto, ¡sino un árbol plantado! Permanezca firme, pues Dios le dio ese lugar; y cuando el diablo se presente, respóndale lo mismo que Jesús: Escrito está. Ahora, le advertiré que existen algunos cristianos que se opondrán cuando usted actúe conforme a esa Palabra. Ellos vendrán y tratarán de pasar sobre usted. En cambio, otros serán lo suficientemente inteligentes para ir y esconderse bajo su follaje hasta ser establecidos en justicia. Sin importar qué hagan los demás, usted es como un árbol. Sólo continúe profundizando sus raíces en su pacto de paz. Siga sanando enfermos y resucitando muertos. Siga actuando de la misma forma que Jesús. Será una prueba viviente en un mundo temeroso de que ¡sí existe verdadera paz en la Tierra, y buena voluntad hacia los hombres! Sofonías 1-3; Salmo 139 Soy establecido en justicia (Isaías 54:14).

Scripture Reading: Lucas 2:1-20