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KCM
Usted es Su discípulo Kenneth Copeland 29 February ... no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

Jesús vivió por fe. ¿Lo sabía? Algunos no son conscientes de ello, pues piensan que por ser el Hijo de Dios, Él vivió con un poder místico y sobrenatural que nosotros jamás podremos obtener. Sin embargo, el mismo Jesús expresó que el Padre no lo dejaba solo, y que Él siempre hacía las cosas que agradaban al Padre. Jesús vivió por fe ?y la obtuvo de la misma manera que nosotros?: «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios» (Romanos 10:17). ¿Por qué cree usted que Su madre le dijo al maestresala de la boda de Caná que obedeciera todo lo que Él le ordenará? (Juan 2:1-11). ¿Cómo supo ella que Él podía resolver un problema de escasez? En la Biblia se nos relata que antes de eso, Él nunca había realizado ningún milagro ?uno que fuera más allá del curso normal de la naturaleza?. Y aunque Él siempre había vivido por fe, también lo demostró cuando era sólo un niño de 12 años al expresar: En los negocios de Mi Padre me es necesario estar. Año tras año, Él siguió creciendo en fe así como en lo físico. Él no nació con una gran fe, fue necesario que la desarrollara al igual que nosotros. Él declaró: «…sino que según me enseñó el Padre, así hablo» (Juan 8:28). Jesús tuvo que aprender. ¿Y cómo? Por medio del Espíritu Santo a través de la Palabra escrita. En Lucas 4:16, leemos que Jesús: «…en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer». ¡Él era un lector de la Biblia! Ésa era Su costumbre; Él estudiaba, meditaba y permanecía en la Palabra. La predicaba, Él sabía la verdad y ¡ésta lo hizo libre! Hoy más que nunca, es importante que usted y yo sigamos Sus pasos. No podemos dejar a un lado nuestra Biblia e ir sólo tras las señales y los milagros. ¡No! Nuestro Padre necesita que crezcamos en Él. Él desea que nos atrevamos a permanecer en la Palabra y que desarrollemos nuestra fe; a fin de que no busquemos los milagros que se realizan en manos de otros, sino que seamos nosotros los que realicemos esos milagros. Eso es lo más emocionante de todo. ¡Y estamos viviendo en esos días! Sumérjase en la Palabra ahora, medite en ésta. Luego salga, y viva por fe. Jesús lo hizo, y ¡usted es Su discípulo! Sin fe es imposible agradar a Dios. Por tanto, determino vivir por fe, a fin de agradarlo siempre (Hebreos 11:6).

Scripture Reading: Juan 2:1-11