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Vale la pena Gloria Copeland 14 December Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

¿Qué se necesita para ser un ganador? Todos desean saber la respuesta a esa interrogante, ya que anhelan ganar. Sin embargo, cuando se trata de obtener la victoria, no todos están dispuestos a pagar el precio. Durante los Juegos Olímpicos, escuché las entrevistas realizadas a los atletas. Ellos explicaban lo mucho que entrenaron para competir en las olimpiadas. Ninguno de ellos se despertó un día por la mañana y dijo: “Creo que participaré en las olimpiadas de este año”. Ellos entrenaron durante años para clasificar; incluso algunos de ellos habían entrenado casi toda su vida. Una de las campeonas contó que se levantaba todas las mañanas a correr; sin importar el frío, la lluvia o cualquier otra circunstancia. En ocasiones se esforzaba tanto que se enfermaba. Pero aún así, se rehusó a dejar de correr. Pues estaba determinada a ganar y daba su mejor esfuerzo. Un ganador debe comprometerse de esa manera; no sólo en lo físico, sino también en lo espiritual. Jesús lo manifestó en Mateo 11:12, y Él no hablaba de ir al cielo. Yo creo que se refería a tomar el reino de Dios en la Tierra —disfrutando las bendiciones prometidas, tales como: sanidad, prosperidad y paz—. Usted puede poseer esas promesas del Reino aquí y ahora. Pero no es fácil, es necesario que las arrebate. Debe ser una persona espiritualmente agresiva si desea vivir en lo sobrenatural. Es importante que lo haga basado por fe en la Palabra de Dios; de lo contrario no lo logrará. La mayoría de personas no consideran que la fe sea una fuerza violenta. Sin embargo, en el ámbito espiritual ¡sí lo es! Pablo expresó: «Pelea la buena batalla de la fe…» (1 Timoteo 6:12). La fe no es pasiva, ¡sino agresiva! Ésta utiliza la Palabra como su arma ¡y derriba toda fortaleza de incredulidad y todo obstáculo demoniaco que se atraviese en su camino! Entonces comience a entrenar ahora para su carrera. No pierda ni un minuto más, sumérjase en la Palabra, edifique su fe, sea agresivo. Realice lo que sea necesario… al igual que los corredores olímpicos, pues ¡vale la pena! Amós 8-9: Salmo 130 ¡Peleo la buena batalla de la fe! Y arrebato el Reino de los cielos (1 Timoteo 6:12; Mateo 11:12).

Scripture Reading: 1 Timoteo 6:11-12