Daily Devotionals
KCM
"Ven, Señor Jesús" Kenneth Copeland 29 October Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

La desesperación: este es un sentimiento que será muy común entre la gente del mundo cuando esta era llegue a su fin. Pero es algo que nosotros como creyentes nunca tenemos que sentir, porque no importa cuanta presión venga sobre el mundo, no importa cuán oscuras sean las circunstancias a nuestro alrededor, sabemos que tenemos una esperanza firme en la segunda venida del Señor Jesucristo.

A veces olvidamos ese hecho. Tenemos nuestra atención tan concentrada en las cosas naturales de esta vida que perdemos esa esperanza, y nos vemos atrapados en la desesperación a nuestro alrededor. Pero no tenemos que permitir que eso suceda.

Un amigo mío una vez conoció, en el Oriente Medio, a una mujer árabe nacida de nuevo que era una prueba viviente de lo que es tener esperanza. Ella vivía atrapada en un mundo que la mayoría de nosotros consideraríamos casi insoportable. Vivía en una zona de guerra que había sido destruida por la violencia. Todos los días se enfrentaba al peligro de bombas y de balas.

Esa mujer árabe no tenía esperanza en lo natural. Su país estaba siendo destruido ante sus ojos. Ella tuvo que ir a Israel a trabajar y a conseguir dinero para su familia porque no había trabajo donde vivían ni forma de ganar dinero. Todo a su alrededor parecía ir de mal en peor. Pero ella le dijo a mi amigo que tenía esperanza porque sabía que Jesús volvería por ella. Esa esperanza la animaba a seguir adelante.

Así que, si usted se siente sin esperanza, quite sus ojos de este mundo y póngalos en la pronta venida de Jesús. No solamente levantará su espíritu, sino también lo purificará, dice la Biblia. Hará que viva rectamente, separado del pecado y del fracaso del mundo a su alrededor. Lo llevará al gozo y la victoria de Dios.

Tenga presente lo siguiente: Cuando este viejo mundo llegue a su fin, usted y yo apenas estaremos empezando. Estaremos entrando en la vida más gloriosa que jamás hayamos conocido. La gente del mundo puede mirar tristemente y anhelar los mejores días del pasado. Pero para usted y para mí lo mejor está aún por venir. Por eso podemos decir aleluya en medio de problemas y decir con el apóstol Juan: “Sí, ven, Señor Jesús.” ¡Ven pronto!

Scripture Reading: Apocalipsis 21, 22:1-7