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¡Viva de una manera sobria! Gloria Copeland 07 August Seguid...la santidad, sin la cual nadie verá al Señor

¡Jesús viene pronto! Conozco algunas personas que se burlan de esa idea (y no es de sorprenderse, pues en la Biblia está escrito que lo harían). Sin embargo, a mí no me interesa lo que digan; pues las señales son claras. ¡Nos encontramos en los tiempos finales! Los derramamientos finales del Espíritu Santo ya han comenzado. En todo el mundo, se escucha acerca de milagros, señales, maravillas, sueños y visiones como los profetizados en Hechos 2. Y vamos a ver más del poder de Dios, más señales, más maravillas y más gloria que nunca. El Señor se revelará a Sí mismo entre nosotros de ¡formas maravillosas! En realidad, lo que vivimos hoy es muy parecido a lo que experimentaron los israelitas, después de que Moisés los sacara de Egipto. Cuando llegaron al monte Sinaí, Jehová les habló y les declaró que se manifestaría a ellos (Éxodo 19:9-11). Ahora mismo, el Todopoderoso nos está afirmando lo mismo: ¡Prepárense! ¡Estoy a punto de manifestarme entre ustedes! Él nos está ordenando que nos santifiquemos, a fin de que limpiemos nuestra vida. Necesitamos que nuestras túnicas de justicia brillen y se mantengan sin mancha. Cuando Su poder llega a plenitud, traerá vida a lo que es bueno y muerte a lo que es malo. Es el tiempo de darnos cuenta que cuando Dios se revele de gran manera entre nosotros, Su gloria destruirá el pecado en un instante. Así que los que estén aferrados al pecado, se encontrarán en serios problemas. Tal vez usted piense: “Espere un momento, eso me suena a teología del Antiguo Testamento”. No, no lo es. ¿Recuerda qué le sucedió a Ananías y a Safira en Hechos 5? Por lo que sé, ellos eran miembros que gozaban de una buena posición en la iglesia del Nuevo Testamento. Sin embargo, conspiraron para mentirle al Espíritu Santo y como resultado: ¡ambos murieron dentro de la iglesia ese mismo día! En la actualidad, no hemos visto nada como esto porque el poder de Dios no se ha mostrado de una manera tan poderosa como en la Iglesia primitiva. Cuando sólo un poco de poder se manifiesta, la gente queda impune por más tiempo. No obstante, cuando éste se muestra en gran manera, las personas quedan impunes por un periodo de tiempo más corto. Ese día con Ananías y Safira, el pecado se trató de una forma rápida. Por supuesto, no debía solucionarse de ese modo. Ellos pudieron haberse arrepentido, declarando: “Perdóneme, ¡me equivoqué!”. Sin embargo, no lo hicieron; sino que se aferraron a su pecado. Entonces cuando el poder de Dios eliminó ese pecado, también lo hizo con sus vidas. Me doy cuenta que éste es un pensamiento muy serio. Pero la Biblia nos instruye a ser prudentes en estos últimos tiempos. Se nos indica que tomemos en serio el santificarnos a nosotros mismos. Por tanto, examine su corazón y ¡viva de una manera sobria! ¡Jesús viene pronto! Job 25-26; Apocalipsis 12 Yo sigo la santidad, a fin de ver al Señor (Hebreos 12:14).

Scripture Reading: 1 Pedro 1:13-16